EPOCA ARABE
La civilización árabe se desarrolló con gran esplendor en el sur de la Península, convirtiendo a Córdoba en la ciudad más culta e importante de Occiente.
Los restos árabes que se conservan en Campillo de Arenas son de gran interés por el papel jugado en la frontera cristiano-árabe durante la Reconquista. El Cerro del Cástillo conserva en su cumbre una del muchas fortalezas roqueras del Santo Reino, cuyos orígenes fueron árabes, aunque no se descarta que existiese con anterioridad una fortificación romana detectada en cierto muros con estas características. Esta vieja fortaleza formó parte del Reino Nazarita de Granada durante muchos siglos, hasta que fue conquistada por los Reyes Católicos, en el año 1486.
De la importancia de estas históricas ruinas nos hablan numerosas crónicas de la época:
CRONICA GENERAL DE ALFONSO X EL SABIO
Los primeros datos sobre el Castillo de Arenas los encontramos en esta crónica aunque dicha fortaleza no se nombre cuando Fernando III El Santo conquistó la ciudad de Jaén. En estas capitulaciones firmadas con motivo de la conquista de Jaén, no se define con claridad los límites de la frontera con los castillos que quedaron dentro y fuera de la misma, por lo que se piensa que el Castillo de Arenas quedó comprendido dentro de las tierras granadinas. Un año más tarde el Rey Alfonso X que entro con el ejército cristiano sitiando la capital nazarita y de esta manera, el Rey Muhammad II, para solicitar la paz, tuvo que hacerle entrega de varios castillos y entre ellos el de Arenas, que así fue conquistado por Alfonso X.
CRONICA DE REY ALFONSO XI
En esta cronica se relata como el infante D. Pedro de Rota a los moros arrebantandoles, entre otros, el Castillo de Arenas que posteriormente, el la batalla de Elvira (1319) el ejercito granadino obtuvo un brillante triunfo sobre las tropas cristianas donde recuperaron las fortalezas perdidas anteriormente.
CRONICA DEL CONDESTABLE D. MIGUEL LUCAS DE IRANZO
Los lances guerreros ocurridos en la frontera centro del reino nazarita, tuvieron como escenario el Castillo de Arenas, cuya conquista fue siempre una obsesión para el condestable Lucas de Iranzo, que no pudo ver coronada con el éxito.
Año 1462: Acabada las treguas que Enrique IV concedio a los moros, el condestable con seiscientos hombres de caballo y 2000 peones atacó el castillo de Campillo de Arenas el martes 20-4-1462. El combate fue muy intenso y de cinco puertas que tenía el castillo, dos fueron quemadas por los cristianos. No obstante no se llego a conquistar. El condestable envió desde Jaén treinta caballeros para preparar una emboscada a la guarnición de Campillo de Arenas. Les servía de espía un moro renegado, sobrino del Alcaide de Campillo. La emboscada no tuvo éxito.
Año 1463: El 3 de septiembre el condestable envia 40 peones al mando de Juan de Navarrete contra el Castillo de Campillo. Los cristianos hacen dos prisioneros. En el mes de noviembre Lucas de Iranzo envia 30 soldados para intentar apoderarse de Campillo, cosa que no llego a realizarse.
Año 1471: El Rey de Granada al enteranse de un proyecto cristiano de ataque a Campillo, envio a sus defensores. En este mismo año Iranzo escribe una carta al entonces Papa Sixto IV donde relata la apurada situación de Jaén ante el empuje de los moros, citando como de gran peligro para los cristianos, al Castillo de Arenas.
Hoy el Castillo de Arenas se encuentra en un estado ruinoso tan avanzado, que puede hacer desaparecer tan memorables muros en un corto espacio de tiempo si no se busca fórmulas para sarvarlo.
|