En la madrugada del domingo, un nutrido grupo de "campanilleros", formado por los comisarios y numerosas personas que les acompañan con guitarras, bandurrias y campanillas, reciben al alba cantando coplas de la Aurora, de rancio sabor por su antigüedad. Terminado este recorrido se organiza el Rosario de la Aurora que recorre las calles del pueblo rezándolo. Entre misterio y misterio los campanilleros tocan dos canciones. En este Rosario también se le reza a la Virgen una salve. Al terminar, se vuelve a colocar la virgen en el castillo.
Estas son las canciones:
Y a la aurora brilla más temprano
y más encendido brilla el arrebol
que la aurora trae esta mañana
cielos por alfombra, por corona el sol.
Y con el albor
de los rayos primeros del día
nos da su sonrisa la madre de Dios,
la madre de Dios.
Dios te salve reina y madre nuestra
de misericordia fuente celestial,
Dios te salve, princesa te llaman,
los que desterrados en el mundo están.
Calma nuestro afán,
y volviendo tus ojos piadosos
llevaos al cielo para descansar,
para descansar.
Coronada de flores y estrellas
está sobre el cielo la madre de Dios
dirigiendo su vista a la tierra,
donde sin consuelo llora el pecador.
Pero con amor,
que al mirar de sus hijos el llanto,
tienda sobre el mundo santa bendición,
santa bendición.
En tu puerta están las campanillas
despierta cristiano si las quieres ver,
porque dicen que viene la aurora
repartiendo rosas al amanecer.
Venid y coged
de estas rosas tan resplandecientes
que sembró la Virgen para nuestro bien,
para nuestro bien.
El rosario de esta madrugada
es una cadena de mucho valor
pues por ella se sube a los cielos
a ver a María, la madre de Dios.
Qué dicha y qué honor
encontrarse la aurora en la calle
entre sus hermanos en corporación,
en corporación.
En el Reino del Cielo los santos
sacan el rosario al amanecer
y Santiago lleva el estandarte,
San José las luces, la cruz San Miguel.
Venid y coged
de estas rosas, jazmines y lirios
que sembró la Virgen para nuestro bien,
para nuestro bien.
El domingo que más madrugarás
a coger la rosa del santo rosal
cogerás la corona de espinas
que Cristo y su Madre , labrándola están.
Vamos a adorar
la pasión y la muerte de Cristo
que es el mejor medio para no pecar,
para no pecar.
Zapatero que estás remendando
de noche y de día a la luz del candil
cuando sientas tocar el rosario
tira los zapatos y ven a asistir.
Hermanos venid
a rezar el rosario a la aurora
si el reino del cielo queréis conseguir,
queréis conseguir.
Sacerdote ministro de Cristo
sólo con tus manos elevas a Dios
y lo bajas del cielo a la tierra
con cinco palabras de consagración.
Poned atención
que por chica que sea la hostia
tiene cuerpo y sangre de nuestro Señor,
de nuestro Señor.
En la cueva de la penitencia
Santa Rosalía su pelo cortó
y el demonio le daba combate
y ella se consoló con llamar a Dios.
Qué dicha para el honor
encontrarse a la Aurora en la calle
entre sus hermanos en corporación,
en corporación.
Allí arriba en el monte Calvario
hay una bandera que se puede ver
el que quiera sentar plaza en ella
Jesús Nazareno es el coronel.
Venid y coged
de estas rosas tan resplandecientes
que sembró la Virgen para nuestro bien,
para nuestro bien.
Magdalena, mañana nos vamos
al Monte Calvario, si quieres venir
y verás a Jesús elevado
que sólo con verlo, te has de convertir.
Hermanos venid
a rezar el Rosario a la Aurora
si el Reino del Cielo queréis conseguir,
queréis conseguir.
Desde el cielo bajó una paloma
y en el Santo templo la Virgen entrar
y en el pico dicen que llevaba
las cincuenta rosas del Santo rosal.
Esta es la verdad
que por chica que sea la hostia
tiene cuerpo y sangre de su Majestad,
de su majestad.
Es María la caña del trigo,
San José la espiga y el niño la flor,
y el Espíritu Santo es el grano
que allí está encerrado por obra de Dios.
Y con el albor
de los rayos primeros del día,
nos da su sonrisa la madre de Dios
la Madre de Dios.
El enfermo que se haya doliente
postrado en su cama con pena y dolor
la noche la pasa impaciente
y al llegar la madrugada, se pone mejor.
Hermanos venid
a rezar el rosario a la Aurora
si el Reino del cielo queréis conseguir,
queréis conseguir.
Al Rosario de la Aurora tocan,
dices que estás malo y no puedes venir
quiera Dios que el calor de la cama
te sirva de fuego , que será tu fin.
Hermanos venid
a rezar el Rosario a la Aurora
si el reino del cielo queréis conseguir,
queréis conseguir.
Es María la nave de gracia,
San José los remos,
y el Niño el timón,
y el Espíritu Santo el piloto
que guía y gobierna esta embarcación.
Qué linda ocasión,
embarquemos en aquella nave
que nos lleva al puerto de la salvación,
de la salvación.
Es María la fuente de gracia
que tiene los caños de fino cristal
y el cristiano que en ella bebiera
la gloria divina no le ha de faltar.
Calma nuestro afán
y volviendo sus ojos piadosos
llévanos al cielo para descansar,
para descansar.
Eres palma alta y encumbrada
alaban tu nombre por la cristiandad
de arrebola está el cielo lleno
y la Virgen pura está en el altar.
Vamos a adorar
a la madre, al padre y al hijo
y a las tres personas de la Trinidad,
de la Trinidad.
El Rosario de esta madrugada,
es para los pobres que al campo se van
y los ricos que se quedan durmiendo
para que el rocío no les haga nada.
Hermanos venid
a rezar el rosario a la Aurora
si el Reino del Cielo queréis conseguir,
queréis conseguir.
Al Rosario de la Aurora vienen
Angelitos bellos cual flores de abril
y en el cielo se abren los balcones
por ver tu Rosario, sacra Emperatriz.
Hermanos venid
a rezar el Rosario a la Aurora
si el Reino del Cielo queréis conseguir,
queréis conseguir.
Al balcón de los cielos se asoma
la Virgen María, Reina Celestial,
y los ángeles muestran su alegría
al ver que el Rosario pronto va a empezar.
Qué dicha y qué honor
encontrarse a la Aurora en la calle
entre sus hermanos en corporación,
en corporación.